2026-03-20 · 7 min de lectura
Email deliverability: SPF, DKIM y DMARC explicado para no técnicos (2026)
Por qué tus emails acaban en spam
Puedes escribir el mejor cold email del mundo — si acaba en la carpeta de spam, nadie lo va a leer. La deliverability (entregabilidad) es la probabilidad de que tu email llegue a la bandeja de entrada, no a spam.
Los proveedores de email (Gmail, Outlook, Yahoo) usan tres protocolos para decidir si confiar en un email: SPF, DKIM y DMARC. Si tu dominio no los tiene configurados, tus emails tienen muchas más probabilidades de ser filtrados.
Lo bueno: configurarlos es gratis y se hace una sola vez. Lo malo: la mayoría de vendedores B2B no sabe que existen hasta que su tasa de entrega se desploma.
SPF: quién puede enviar emails desde tu dominio
SPF (Sender Policy Framework) es un registro DNS que le dice al mundo "estos servidores están autorizados para enviar emails en nombre de mi dominio".
Sin SPF, cualquiera podría enviar un email haciéndose pasar por tu dominio. Gmail y Outlook verifican el SPF de cada email entrante — si el servidor que lo envió no está en la lista autorizada, el email se marca como sospechoso.
Cómo verificar si lo tienes:
1. Ve a mxtoolbox.com/SuperTool.aspx
2. Escribe tu dominio y selecciona "SPF Record Lookup"
3. Si ves un registro que empieza con `v=spf1`, lo tienes configurado
Cómo configurarlo:
Añade un registro TXT en tu DNS con el valor que te indique tu proveedor de email. Por ejemplo, para Google Workspace: `v=spf1 include:_spf.google.com ~all`
DKIM: firma digital que verifica que el email no fue alterado
DKIM (DomainKeys Identified Mail) es una firma criptográfica que se añade a cada email que envías. El servidor receptor verifica esa firma para confirmar que el email realmente viene de tu dominio y que nadie lo modificó en tránsito.
Piensa en DKIM como un sello de cera en una carta — demuestra que la carta viene de quien dice y que no fue abierta por el camino.
Cómo verificar:
En mxtoolbox.com, busca "DKIM Record Lookup" con tu dominio y el selector de tu proveedor (normalmente `google` para Google Workspace o `selector1` para Microsoft 365).
Cómo configurarlo:
Tu proveedor de email te da un registro TXT o CNAME para añadir en tu DNS. Google Workspace lo genera automáticamente desde la consola de admin.
DMARC: la política que une SPF y DKIM
DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting and Conformance) es la capa que dice "qué hacer cuando un email falla SPF o DKIM". Tiene tres políticas:
- none: no hacer nada (solo monitorizar). Útil para empezar.
- quarantine: enviar a spam los emails que fallen.
- reject: rechazar directamente los emails que fallen.
Además, DMARC te envía reportes periódicos sobre quién está enviando emails desde tu dominio — útil para detectar si alguien está suplantando tu identidad.
Configuración mínima recomendada:
Añade este registro TXT en tu DNS:
`_dmarc.tudominio.com` → `v=DMARC1; p=quarantine; rua=mailto:dmarc@tudominio.com`
Esto pone los emails que fallen en spam y te envía reportes mensuales.
El orden importa: configura los tres
Los tres protocolos se complementan:
- SPF verifica que el servidor está autorizado
- DKIM verifica que el email no fue alterado
- DMARC define qué hacer si falla alguno de los dos
Tener solo uno o dos no es suficiente. Gmail y Outlook en 2026 penalizan significativamente los dominios sin los tres configurados. Google en particular ha endurecido sus requisitos: desde febrero 2024, los remitentes que envían más de 5,000 emails/día deben tener los tres.
Para cold email B2B, donde envías decenas o cientos de emails al día, no tener los tres configurados es básicamente garantizar que una parte de tus emails acabe en spam.
Más allá de SPF/DKIM/DMARC: otros factores de deliverability
- Reputación del dominio: Un dominio nuevo sin historial tiene reputación neutra. Enviar muchos emails de golpe desde un dominio nuevo es una señal de spam. Empieza con pocos emails/día e incrementa gradualmente (warmup).
- Calidad del contenido: Emails con muchos links, imágenes o palabras como "gratis", "oferta", "descuento" tienen más probabilidad de ser filtrados.
- Tasa de rebote: Si muchos de tus emails rebotan (direcciones inválidas), tu reputación baja. Verifica los emails antes de enviar.
- Tasa de quejas: Si los destinatarios marcan tus emails como spam, tu reputación se hunde rápido.
- Envía desde tu propia cuenta: Los emails enviados desde plataformas de email marketing (Mailchimp, SendGrid) tienen más probabilidad de ser filtrados que los enviados directamente desde Gmail u Outlook.
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